Afrontar un cambio interno en la empresa como una oportunidad

Gestión del cambio
octubre 26, 2018

Los cambios no suelen ser fáciles ni en la vida diaria ni en el entorno laboral. En este segundo caso, además, a menudo implican la reestructuración en el organigrama empresarial o el aprendizaje de nuevos métodos y protocolos a los que debemos adaptarnos en el menor tiempo posible. Por eso, es habitual que los cambios en la organización se vean con cierto recelo y preocupación por parte de los trabajadores. Sin embargo, y si hacemos un análisis más profundo, un cambio interno en la empresa puede tener más cosas positivas que negativas, como veremos a continuación.

El cambio como oportunidad

Según el artículo “Business Change: From Disruptor to Differentiator”, publicado en Harvard Business Review, el 91% de las empresas fracasan en sus iniciativas de cambio. ¿Cuál es el motivo?

El primer paso parar afrontar un cambio interno en la empresa es hacerlo de manera proactiva. El segundo, es identificar y potenciar todo lo bueno que éste puede aportarnos independientemente de su origen (una implementación tecnológica, la incorporación de una nueva legislación o el ajuste una fusión o adquisición empresarial).

Y es que, aunque para la mayoría de las empresas el cambio es una oportunidad de crecer y aprender, otras lo ven como un cúmulo de inconvenientes, especialmente a corto plazo.

Esta visión negativa tiene mucho que ver con el desconocimiento, que a su vez crea incertidumbre. Para disminuir el miedo al cambio deberemos responder, de forma positiva, a las siguientes cuestiones:

  • ¿Cuál es el propósito del cambio?
  • ¿Cuales son los resultados del mismo para el conjunto de la organización?
  • ¿Cuáles son sus beneficios a nivel individual?
  • ¿Cuál es la estrategia de la empresa para conseguirlo?
  • ¿Cuál es mi papel en este proceso y cómo me afectará en el día a día?

Aquí os dejamos un vídeo que explica cómo podemos ver el cambio desde una perspectiva optimista:

Beneficios del cambio

Una gestión efectiva del cambio permite transformar la estrategia, los procesos, la tecnología y a las personas que forman parte de una empresa. También es la clave para reorientar sus objetivos, mejorar su productividad y aprovechar las oportunidades de un entorno empresarial cambiante.

Para los trabajadores, el cambio puede ser beneficioso porque genera:

  • Crecimiento personal. Salir de la “zona de confort” te permitirá descubrir nuevas ideas, nuevos métodos de trabajo, nuevas metas y nuevos valores.
  • Flexibilidad. Un cambio interno en la empresa puede hacer tu trabajo más fácil y cómodo, y adaptarte a él será más fácil de lo que creees.
  • Mejora. Los cambios siempre ofrecen la posibilidad de crecer profesionalmente, por eso debemos afrontarlos sin miedo.
  • Nuevas oportunidades. Un cambio en el trabajo pueden ser un nuevo comienzo, unos nuevos hábitos y una nueva motivación en el ámbito laboral.

La figura del “gestor interno del cambio”

La adaptación al cambio interno en una empresa será rápida y eficiente si todos los implicados en él están comprometidos. Algunas compañías, ante un cambio de estas características que afecta a toda la organización y a sus procesos internos, optan por incorporar la figura del “gestor interno del cambio”, cuyo papel esencia es transmitir a los trabajadores los cambios a los que se enfrenta la organización. Este profesional externo formará parte de la empresa durante el proceso de cambio y será el encargado de realizar la transición con éxito asesorando tanto a los directivos como a los propios trabajadores.

El gestor del cambio debe tener experiencia en la materia. También debe mostrar aptitudes para el trato directo con las personas, y conocimientos sobre formación en la empresa, ya que en algún momento se convertirá en su asesor o “coaching”. De hecho, es muy posible que iniciado el proceso de cambio interno en la empresa, los trabajadores manifiesten a este profesional sus inquietudes y preocupaciones al sentirse más cómodos con él sin tener que dirigirse a sus máximos responsables.

El gestor del cambio debe estar presente durante todo el proceso del mismo (anuncio, puesta en marcha, implementación y adaptación a la nueva organización). Entre sus tareas, además de la comunicación de las diferentes fases, destacan:

  • Convertirse en líder del cambio, no sólo desde el enfoque del negocio y la productividad, sino también desde el punto de vista de las personas.
  • Asegurarse de que los trabajadores están al tanto y de acuerdo con todas las novedades que les afecten directamente. Esto implica involucrar en el cambio interno en de la empresa a la gente correcta desde las fases iniciales del mismo.
  • Preocuparse de que los cambios se implementen progresiva y paulatinamente en la estructura de la organización.
  • Continuar formando a los empleados y darles el apoyo necesario para que asuman los cambios en la empresa como una oportunidad para encontrar nuevas metas y ascender en su trabajo.

Realizar una gestión del cambio eficiente es fundamental para que las empresas se adapten a los nuevos tiempos. La comunicación fluida y el asesoramiento pueden jugar un papel determinante durante todo el proceso de cambio, de ahí la importancia de tratar una estrategia y facilitar al máximo el día a día de los trabajadores.

Contacta con nosotros

Si quieres que nuestro equipo contacte contigo para conocer de primera mano información de nuestros Servicios relacionados con este tema, puedes dejarnos tus datos aquí:

Nora Reta

Socia Directora Navarra y experta en Transformación Cultural