Autoevaluación para afrontar un proceso de selección

Selección y Headhunting
enero 28, 2019

Afrontar y superar un proceso de selección se ha convertido en uno de los puntos claves para encontrar trabajo.

Como sabes, este procedimiento sirve a las empresas para identificar y captar nuevos talentos que les ayuden a crecer y mejorar, y por eso invierten en su desarrollo, ejecución del tiempo y los recursos suficientes.

Todo proceso de selección de personal tiene unas fases establecidas desde el área de RRHH de la empresa. Y aunque en cada caso pueden ser diferentes, todas tienen puntos comunes.

Por eso, es importante que los candidatos conozcan sus propias capacidades para adecuarlas a cada una de las fases del proceso sabiendo qué es lo que la organización destacará en cada una de ellas.

¿Qué es la autoevaluación y para qué sirve?

Una autoevaluación es un método que sirve para medir logros, capacidades y conocimientos propios.

A nivel profesional, es un ejercicio de reflexión y autoconocimiento que tiene como objetivo identificar nuestras competencias y aptitudes laborales y personales.

Gracias a esta herramienta, serás capaz de crear un mapa de tus destrezas y habilidades que, enlazadas con tus preferencias y tu situación actual, te resultarán de gran ayuda a la hora de enfrentarte a un proceso de selección de personal, ya que podrás ajustar y adaptar mejor tu perfil a las necesidades de la organización y a la competitividad del mercado.

Fases de la autoevaluación

  • Revisa tu currículum y adáptalo. De esta forma, podrás establecer las relaciones precisas entre el puesto de trabajo al que optas y tus intereses, habilidades y valores.
  • Prepara un argumentario sobre tu vida profesional. Identificar tus puntos fuertes y aprender a potenciarlos es básico para superar un proceso de selección. De hecho, este momento es uno de los puntos claves de una autoevaluación.
  • Postúlate como candidato. Tras este ejercicio de reflexión, podrás determinar cuáles son las características que te diferencian frente al resto de candidatos e incrementarás tu valor como profesional. Además, establecerás hasta qué punto tu perfil cubre los requisitos del puesto de trabajo al que aspiras.
  • Elabora tu discurso. Una vez tengas claras tus habilidades, tus puntos fuertes/débiles y tu valor frente a otros candidatos, es el momento de preparar la respuesta para algunas de las preguntas a las que te enfrentarás durante la entrevista. Te sugerimos que reflexiones e investigues sobre estos aspectos:
    • El perfil de competencias y valores que busca la empresa.
    • Ejemplos de tu trayectoria profesional en los que hayas puesto de manifiesto estas competencias.
    • Ejemplos tanto de “éxito” como de objetivos “no cumplidos” a lo largo de tu experiencia laboral.
    • Ejemplos de test de habilidad y cuestionarios de personalidad para tener claro cómo funcionan.

Simulación de entrevista: elemento clave de la autoevaluación

Otro de los aspectos clave de la autoevaluación es realizar una simulación de entrevista.

Gracias a ella detectarás tus errores, y tendrás tiempo de corregirlos durante el proceso de selección.

Te recomendamos que para la simulación pidas la colaboración de amigos o familiares y realizar con ellos un juego de roles (royal playing) para ponerte a prueba ante cualquier situación.

También puedes utilizar la técnica del espejo y la videograbación, que te ayudarán evaluar tu comportamiento de manera más precisa.

Los objetivos de la entrevista simulada son:

  • Afianzar la seguridad.
  • Aumentar la naturalidad y la fluidez.
  • Corregir errores y posturas.
  • Ensayar diferentes situaciones y argumentos.

Nuestra recomendación es repetir la entrevista varias veces, anotar las apreciaciones respecto a ella y examinarlas objetivamente hasta tener los recursos necesarios para hacer una entrevista perfecta.

¿Debo realizar una autoevaluación tras la entrevista de trabajo?

Sí.

Una vez realices la entrevista, la autoevaluación te será de gran ayuda para mejorar tu posición y argumentos de cara a otros proceso de selección o para corregir pequeños errores si finalmente eres seleccionado para el puesto de trabajo.

Responder a estas preguntas te será de gran ayuda:

  • ¿Qué he hecho bien y qué he hecho mal?
  • ¿Qué es lo que más me ha gustado y lo que menos me ha gustado?
  • ¿Cómo me valoría, a nivel global, del 1 al 10?
  • ¿Qué aspectos puedo mejorar?
  • ¿Me sentí incómodo/a con alguna pregunta del entrevistador? ¿Por qué?
  • ¿Me quedé en blanco en algún momento? ¿Cuáles han sido las causas?
  • Ahora que tengo más información sobre la empresa. ¿Sigo teniendo la misma opinión de ella?
  • ¿Me enfrentaría al proceso de manera diferente? ¿Qué cambiaría? ¿Cómo lo haría?
  • ¿Qué cosas positivas he aprendido y cómo puedo ponerlas en práctica en mi vida personal y profesional?

Beneficios de la autoevaluación: enfoque desde una mirada apreciativa

Establecer un sistema de autoevaluación puede ser clave para afrontar un proceso de selección con garantías.

Piensa que de esta forma te resultará más sencillo identificar tus puntos fuertes e introducirlos dentro de tu argumentario para destacar ante los entrevistadores.

Por otra parte, la autoevaluación también puede incluir una simulación de entrevista para detectar tus puntos debilidades y solventar aquellos fallos imperdonables que no debes volver a cometer.

Dicho de otra manera, la autoevaluación te permite obtener una mirada apreciativa de ti mismo y puede ayudarte a dinamizar tu transformación personal y laboral, un proceso beneficioso y constructivo al que merece la pena dedicarle tiempo.

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Nora Reta

Socia Directora Navarra y Experta en transformación cultural