Cómo dejar un buen recuerdo en tu anterior trabajo te puede ayudar en un futuro proceso de selección

Selección y Headhunting
diciembre 14, 2018

La falta de motivación, el estancamiento profesional, la búsqueda de una mayor flexibilidad o la consecución de un mejor sueldo son algunos de los motivos por los que una persona decide cambiar de trabajo.

Cuando la empresa no tiene ninguna responsabilidad en esta decisión, marcharse en buenos términos es relativamente fácil.

El problema surge cuando el responsable directo del abandono es la propia organización por acción o inacción (horas extras no remuneradas, mal jefe, políticas de ascenso poco claras, etc.)

En este segundo caso, es habitual que el trabajador tenga el único objetivo de irse cuanto antes y “sin mirar atrás”, sobre todo si existe mal ambiente entre los compañeros o si el trato por parte de la dirección no es el correcto.

Sin embargo, actuar así es un error: dejar un buen o un mal recuerdo en nuestro anterior trabajo puede condicionar nuestro futuro laboral, incluso un proceso de selección inmediato, tal y como veremos a continuación.

¿Me preguntarán en una futura entrevista por qué dejé mi anterior trabajo?

Sí.

Prácticamente cualquier proceso de selección de personal incluye preguntas sobre cuáles son los motivos que te han llevado a abandonar tu anterior puesto de trabajo.

Esta cuestión suele aparecer en una de las fases del proceso de selección, concretamente, durante la entrevista personal.

Pero ¿por qué se interesan por esto?

Con esta pregunta, los encargados del proceso de selección personal quieren saber:

  • Cuáles son tus motivaciones. Conocer por qué cambiaste de trabajo ayudará al seleccionador a saber más sobre tus expectativas, tus ambiciones y tus objetivos profesionales.
  • Saber si eres “difícil”. Al conocer si ha existido algún problema o conflicto con tu anterior empresa y cuál ha sido la naturaleza del mismo, el encargado de la selección puede detectar si se encuentra ante un candidato problemático.
  • Si estás en sintonía con lo que la empresa puede ofrecerte. Antes de optar por uno u otro candidato, el encargado de la selección de personal debe saber si lo que la empresa puede ofrecerte te motivará y cubrirá tus expectativas inmediatas y futuras.

¿Por qué dejar un buen recuerdo en tu antiguo trabajo?

Dejar un buen recuerdo siempre positivo.

Puede que actualmente ya tengas una oferta de empleo y tengas claro a donde te vas a marchar, pero si algo ha quedado claro tras la crisis y con el actual panorama laboral es que no existe la estabilidad a largo plazo: si cuando pasen 4 o 5 años necesitas volver a buscar empleo, no querrás que una llamada a tu antigua empresa eche por tierra tus esfuerzos.

Otro de los motivos por los que merece la pena dejar un buen recuerdo en tu antiguo trabajo es la importancia del networking. Esta práctica, común en el mundo empresarial y emprendedor, hace referencia a eventos, tanto de tipo formal como informal, en los que se construyen redes de contactos que ayudan a generar oportunidades laborales y de negocio.

Si cuidas y mantienes la red de contactos de tu anterior empresa, seguirás conociendo cuáles son las necesidades y oportunidades de la organización y a las personas que toman las decisiones en ella. Y, en un futuro, podrás recurrir a ellos para solucionar dudas y para asesorarte ante proyectos o nuevas oportunidades laborales.

Por otra parte, el famoso refrán “el mundo es un pañuelo” también se aplica en el trabajo.

Generalmente, cuando el encargado de un proceso de selección llama a una empresa para preguntar por un candidato, no suele obtener referencias negativas por su parte salvo que ocurriera algo desagradable.

Sin embargo, esta regla puede romperse si el seleccionador conoce a una persona que trabaja o que trabajó en esa organización a la vez que el posible candidato. En este caso, se pueden recibir opiniones más personales, mucho menos filtradas y también más negativas.

Además, piensa que el mundo, el destino, tiene una forma muy curiosa de trabajar para hacer realidad las cosas más insospechadas. Seguro que no querrías que en un futuro la persona a la que faltaste al respeto en tu antigua empresa, aunque tuvieras razones para ello, se haya convertido en directivo o en responsable de personal del negocio en el que buscas un nuevo empleo o que es un potencial cliente para ti.

Por último, y aunque la experiencia como consultores nos dice que no es lo habitual, se han dado situaciones en las que una persona, tras un período fuera de la empresa, vuelve por distintos motivos (falta de oportunidades, cambios de las condiciones que le hicieron marcharse, fusiones empresariales, etc.). Incluso el mismísimo Steve Jobs volvió a la empresa que fundó y de la cual fue despedido.

En este caso, haber dejado un buen recuerdo es clave tanto para afrontar un nuevo proceso de selección de personal (si procede) como para reincorporarnos al organigrama de la empresa.

Para terminar, nos gustaría cerrar este artículo planteándote una última pregunta que nos surgió en Montaner & Asociados al redactar estos consejos:

¿Se te ocurre algún motivo real y objetivo para no dejar un buen recuerdo en tu anterior trabajo?

Seguramente, la respuesta es que no.

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Eva Espinosa

Responsable de Selección