¿Cuál es la diferencia entre coaching y mentoring?

Liderazgo de equipos
noviembre 6, 2018

Coaching y mentoring son técnicas de acompañamiento para el desarrollo personal en la empresa. Ambas son muy populares y ambas tienen muchos puntos en común. Sin embargo, utilizan métodos y profesionales diferentes, y eso es precisamente lo que vamos a explicar en este artículo.

¿Qué es el coaching?

Según la Internacional Coach Federation (ICF), el coaching profesional es una asociación con clientes basada en un proceso de acompañamiento reflexivo-creativo y que tiene como objetivo extraer el mayor potencial de cada miembro de la organización. En el coaching cobra especial importancia la figura del coach, un profesional capaz de poner en práctica tácticas para conseguir el mayor rendimiento y potenciando al máximo las capacidades del personal de la empresa.

El coaching, con unos objetivos claros, puede ser muy beneficioso a corto plazo. Su principal ventaja es que los cambios operados a nivel individual se ven reflejados en todas las áreas del negocio, por lo que todas las partes salen beneficiadas. Las personas obtienen herramientas y recursos para desarrollar sus capacidades y fortalezas, ser más eficientes o tomar decisiones con conciencia, argumentos y valores. De esta forma, aumentan la confianza en sí mismas, lo que les ayuda a arriesgarse y a asumir sus nuevos retos profesionales.

Por otra parte, gracias al coaching, la organización puede consolidar con rapidez y eficacia nuevas promociones internas o cambios de asignación de puestos a la vez que potencia la fidelización del talento interno. Con esta técnica, también es más fácil integrar metodologías para innovar en procesos o modelos de gestión.

¿Qué es el mentoring?

Según la Asociación Española del Mentoring (AMCES), esta técnica consiste en ofrecer a un individuo, generalmente un Directivo de una empresa, mayor criterio para tomar decisiones y solucionar retos o problemas corporativos a medio y/o largo plazo.

A diferencia de un asesor, prescriptor o coach, el mentor crea una estrategia y se implica en la visión, evolución y resultados del proyecto o empresa. Dicho de otra forma, mientras que en el coaching los agentes del cambio son las personas aportando lo mejor de sí mismos a la organización, en el mentoring es el Directivo quien finalmente desarrolla y pone en marcha una nueva estrategia siguiendo los consejos de una persona cualificada y con experiencia (el mentor).

Debido a la vinculación que se establece entre mentor y Directivo, el mentoring requiere de unas premisas básicas muy importantes y que detallamos a continuación:

  • El mentor debe tener un código ético claro que le permita saber hasta qué punto aporta valor a la empresa.
  • El mentor aporta su experiencia a todos los niveles, y eso conlleva transmitir tanto sus conocimientos como su red de contactos, además de su capacidad creativa, su actitud y las habilidades que haya moldeado durante toda su trayectoria profesional.
  • El mentor debe definir con claridad el plan de acción, su grado de implicación y el marco de objetivos junto al cliente. Además, debe establecer una serie de indicadores que visibilicen su progreso por etapas. Esto implica, por parte del cliente, delimitar sus expectativas y saber qué es exactamente lo que necesita cada uno de sus departamentos.

Por último, ambas partes, mentor y cliente, deben tener claro que el primero da consejos, expone su visión y da recomendaciones, pero nunca decide. No es un sustituto temporal: la responsabilidad de decisión siempre es del cliente.

Coach o Mentor: ¿qué le conviene a mi empresa?

Para saber si te conviene apostar por coaching o mentoring, lo mejor es que conozcas las diferencias objetivas entre ambas técnicas:

  1. El coaching da respuesta a una situación concreta y está dirigido personas de cualquier área de la organización. El mentoring se centra en el desarrollo de directivos, y no sólo para su puesto actual, sino para el desempeño de su trabajo a largo plazo.
  2. El coach potencia las capacidades del individuo dejando aparte su experiencia y opinión, para que sea éste quien extraiga sus propias conclusiones y actué en consecuencia. El mentor, por el contrario, comparte su experiencia y su punto de vista con el cliente.
  3. El coaching requiere profesionales conocedores de técnicas motivacionales. El mentoring requiere de profesionales con una amplia experiencia en puestos directivos.
  4. El papel del coach es táctico, para conseguir un objetivo definido. El mentor debe canalizar sus acciones al aspecto estratégico, aportando menos soluciones inmediatas pero una mayor visión y profundidad a largo plazo.

Si todavía tienes dudas para elegir una u otra técnica para tu empresa, puedes atender a dos esferas: por una parte, tus objetivos; por otra, el tipo de profesional que quieres que te acompañe durante el proceso.

Si buscas adquirir proyección en el tiempo, a largo plazo, el mentoring puede ser más conveniente para ti. Si por el contrario te gustaría cumplir un objetivo preciso, concreto y con carácter inmediato, el coaching puede inspirarte para dar ese cambio.

Si te gustaría tener cerca una figura de referencia y con experiencia (puede ser incluso alguien a quien admires) valora la opción de encontrar un mentor. Si lo que quieres es alguien que te ayude a ti y a tu equipo a motivaros y empoderaros, entonces debes apostar por un coach.

Coaching y Mentoring son dos técnicas necesarias para abordar el cambio en la empresa. Elegir una u otra depende de múltiples factores. Conocer tu organización y tus necesidades será clave a la hora de tomar esta decisión.

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Ana Herrero

Socia Directora Andalucía y experta en Acompañamiento Directivo