El intraemprendimiento como impulsor del talento

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Cada día resulta más difícil mantener el talento en las empresas; especialmente el talento crítico para el futuro, aquel que aporta valor tanto dentro de la empresa como en su mercado.

Hay mucha oferta de puestos y poca demanda. Esto empieza a generar una espiral ascendente en condiciones y salarios, similar a la que pasó al final del siglo pasado con la irrupción de nuevas tecnologías, cuando encontrar perfiles expertos en ellas era casi misión imposible. Lo mismo ocurrió en plena burbuja inmobiliaria cuando había escasez de Buscadores de Suelo.

Aquello fue fruto de un momento económico favorable o de una oportunidad de negocio, y acabó como acabó. No hacen falta más comentarios.

Hoy en día, parece que estemos en la misma situación (Día de la Marmota); pero no nos tenemos que engañar ni mirar hacia otro lado. El talento que se necesita para la sostenibilidad y el futuro de la mayoría de las empresas es muy escaso.

Esto no es un factor temporal, es un cambio de época que empezó hacia los años 90 y que no creo que nunca se acabe, si tenemos en cuenta lo que dicen algunos expertos y que han definido como un entorno VUCA, acrónimo de Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad.

Impulsar el talento en tu empresa como motor de éxito

Con estas premisas tenemos que hacer algo para mantener el talento en las empresas y, en el mejor de los casos, ser una compañía atractiva y motivadora donde todo el mundo quiera ir a trabajar.

Aquí es donde empieza la deriva, el “hacer por hacer”, el no saber si hacer más atractiva la retribución (muy favorable para personas mercenarias y embrión de burbujas de todo tipo) o si es mejor poner una sala de videojuegos (incremento de costes por una motivación muy cortoplacista, eso sí, muy “cool”).

Este “brainstorming” casero lo hacen muchas personas un poco temerosas por si algún talento de la casa un buen día dice: “¡me voy!”. Conozco a muchos directores y directoras de RRHH que están en alerta permanente pensando en qué contraoferta podrán ofrecer cuando llegue el momento.

Pues bien, entre estas ideas a veces aparece el intraemprendimiento que, más o menos todo el mundo se puede hacer una idea de qué va, pero que no se sabe muy bien para qué sirve, pero como hemos leído en Google que otros lo hacen, pues nosotros también.

¿Qué es el intraemprendimiento y cómo aplicarlo?

Y aquí es donde tenemos que empezar a repensar muchas de las cosas que hacemos; la intraemprendeduría es un concepto inventado por Gifford Pinchot y su mujer Elizabeth Pinchot, escrito el año 1978 con el título “Intra-Corporate Entrepreneurship” (Emprendeduría Intra-Corporativa).

El concepto es claro: intraemprendedor es aquella persona que asume la responsabilidad de innovación dentro de una organización. Es una definición sencilla donde las haya y, como todo lo sencillo, puede ser de lo más transgresor; por ejemplo, este concepto rompe algunos paradigmas, entre ellos:

  • Cualquier persona tiene la capacidad y la potestad para innovar
  • Se puede innovar en cualquier ámbito de la empresa
  • La innovación no solo es disciplina del área de I+D+i
  • La innovación no solo es la que esta planificada dentro de una estrategia

Y también rompe con una mentalidad (mindset).

El intraemprendimiento no es una herramienta de motivación para los empleados; es una herramienta de supervivencia para las empresas.

La intraemprendeduría es un cambio cultural para las compañías, no es un caramelo para los empleados.

Y como cambio cultural y estratégico para cualquier empresa, y teniendo en cuenta que todo el mundo puede ejercer la intraemprendeduría, se convierte en una herramienta muy potente para alinear expectativas, crear vínculos y generar compromiso y adhesión.

Por lo tanto, antes de poner en marcha una iniciativa intraemprendedora, es necesario pensar muy bien cuáles son las condiciones de éxito:

  • Flexibilizar los procesos y eliminar la burocracia
  • De relaciones jerárquicas a relaciones en “peers
  • Favorecer la cultura de aprendizaje por ensayo-error
  • Disponer de un modelo de compensación adecuado
  • La innovación que surja habrá que llevarla a la práctica

Si no se dan estas condiciones, un programa de intraemprendimiento generará más frustración que motivación. Por tanto, mejor no hacerlo. Hay otras maneras de conseguir crear un ecosistema empresarial en el que el talento quiera estar y mantenerse.

Aunque, como que la intraemprendeduría no es para las personas que forman tu empresa, sino que también es para la propia empresa, será necesario encontrar la manera de innovar para seguir existiendo en el futuro.

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