Motivación y liderazgo: ¿La fórmula del éxito empresarial?

Motivación y liderazgo empresarial:: ¿La fórmula del éxito? - Montaner&A

El éxito empresarial, sin duda, depende de muchos factores. Las personas, de hecho, son el pilar principal de la organización y de su éxito. Pero más allá de esto, factores como el liderazgo empresarial y la motivación, son un muy buen punto de partida. No es que exista ninguna fórmula mágica ni matemática para el éxito empresarial, pero sí que se pueden trabajar varios aspectos que nos acerquen más a este. Y dos de estos aspectos que debemos trabajar son la motivación y el liderazgo.

Para lograr el éxito empresarial es importante mantener a un equipo motivado y contar con una figura líder que guíe a los demás para conseguir los objetivos.

Pero no debemos entenderlos como dos conceptos independientes el uno del otro, sino que la motivación y el liderazgo son dos competencias que se influyen entre sí. Es decir, el liderazgo influye en la motivación de las personas y, de igual manera, la motivación influye en la manera de liderar.

Y lo más importante, estas competencias pueden aportar innumerables beneficios para tu empresa.

Si quieres saber más, sigue leyendo.

La importancia de mantener al equipo motivado

La motivación es la que permite que todos los miembros de un equipo y la organización en sí misma, sigan luchando día a día para alcanzar sus objetivos. Es decir, sin motivación, existe una mayor probabilidad de que los/as trabajadores/as rindan menos y quieran renunciar, lo que, a su vez, conlleva más rotación de personal. 

Está demostrado que un bajo rendimiento está directamente vinculado con la desmotivación de la persona. 

Además, mantener la motivación en tiempos de incertidumbre es vital para seguir adelante. 

En definitiva, la motivación es básica para un rendimiento adecuado de los/las trabajadores/as y un buen crecimiento de la empresa.

Métodos para mantener la motivación del equipo

Ante todo, hay que tener claro que hay 3 tipos de motivación: la intrínseca, en la que lo que atrae es la acción en sí misma, es decir, realizar la acción. La extrínseca, en la que me motiva lo que obtengo a cambio. Y la trascendente, en la que me satisface cubrir las necesidades de otros. 

Para ello, debes saber que la motivación depende en gran medida de la satisfacción de las necesidades que todos tenemos como seres humanos. 

Quizás te suene la teoría de la pirámide de necesidades de Abraham Maslow, un psicólogo humanista. Según él, existe una jerarquía de las necesidades humanas.  Maslow defendía que, según se satisfacen las necesidades más básicas, se van desarrollando nuevas necesidades y, con estas, la motivación para llevar a cabo las acciones para conseguirlas. 

¿Por qué te cuento todo esto? Porque quiero que entiendas que, si un trabajador no tiene resueltas sus necesidades más básicas, costará que encuentre la motivación para alcanzar otras metas. 

Te cuento un poco más a fondo la teoría. En la base de la pirámide tendríamos las necesidades más fundamentales, es decir, las fisiológicas (alimentación, salud, descanso, etc.). En la siguiente, la seguridad (estabilidad, evitar riesgos, vivienda, etc.). Por encima, estarían las necesidades sociales (compañerismo, amistad, aceptación, integración en equipos de trabajo, etc.) y las de estima (reconocimiento, responsabilidad, respeto, éxito, etc.). Y, por último, estarían las necesidades de autorrealización (trascender, independencia, competencia, oportunidades, etc.). 

Esta sencilla teoría, te ayuda a entender mejor la motivación de las personas de tu empresa. 

Un ejemplo sencillo: si un/a trabajador/a no ha comido en horas o está descansando menos, será difícil que mantenga la motivación para acabar las tareas. Quizás lo hará por responsabilidad, pero no lo estará haciendo con toda su capacidad. 

Por lo tanto, cuanto más puedas cubrir, a nivel profesional estas necesidades, más fácil será mantener a tu equipo motivado. 

A continuación, te enumero una serie de métodos que te pueden ayudar a motivar al personal de tu empresa: 

  • Si motivamos sólo con salario, corremos un grave peligro ya que, por naturaleza humana, cuando lo conseguimos, tardaremos más o menos, pero tarde o temprano querremos más. ¿Dónde está el límite? 
  • Dejar claros los objetivos y las consecuencias de conseguirlos o de no hacerlo permitirá que el personal entienda mejor el trabajo que está haciendo y lo haga más motivado.
  • Desarrollar el sentido del compromiso con la compañía. Es decir, debes integrar las necesidades de la organización con las individuales. El/la trabajador/a debe entender que, si la empresa prospera, también lo hará él/ella.
  • Reconocer el trabajo bien hecho y los logros conseguidos. Si el empleado se siente satisfecho con el trabajo, estará más motivado para afrontar los nuevos retos. Lo mismo pasa si se siente valorado. Y todo esto nos lleva a un mayor rendimiento y, por lo tanto, a un aumento de la productividad. De nuevo, piensa en la pirámide que te comentaba, ya que esto forma parte de las necesidades de estima. 

Y, ¿quién se encarga de llevar todo esto a cabo? La figura líder. Por eso, vamos a ver la importancia que tiene esta figura en el éxito empresarial.

La importancia de ejercer un liderazgo efectivo

Los/las líderes, dentro de sus diferentes estilos contribuyen a alcanzar los objetivos de la empresa de manera eficaz y rápida.  

Entre los múltiples beneficios que conlleva un liderazgo, destacaría los siguientes: 

  • Una mejora del rendimiento de los/as empleados/as, lo que comporta una mayor facilidad para conseguir los objetivos fijados.
  • Fomentar la confianza entre las personas, creando equipos más fuertes y comprometidos. 
  • Un mejor ambiente de trabajo, debido a esa confianza.
  • Una mejor imagen de la empresa tanto interna como externamente, debido a que la figura líder se encarga de unir a todo el personal para ir en una misma dirección. 
  • Mejor y mayor comunicación efectiva.
  • Y, por supuesto, todo lo anterior se traduce en un aumento de los beneficios económicos del negocio.

Aunque es importante no perder de vista que, la figura líder debe estar motivada, si no no podrá transmitir dicha motivación a su equipo. Recuerda que las emociones se contagian y más, cuando provienen de un/a líder.

Motivación y liderazgo empresarial, la correlación entre ambas

Ante todo, déjame aclarar que cualquier competencia se puede desarrollar, es cuestión de conocerla y practicarla. 

Hemos visto la importancia de mantener al equipo motivado y de contar con una figura líder que guíe a todos los/as trabajadores/as. Por lo tanto, ya hemos visto que, la motivación y el liderazgo son dos aspectos primordiales para conseguir el éxito empresarial. 

Además, como ya te he comentado, son dos variables relacionadas entre sí (efecto dominó). Un buen líder debe estar motivado para contagiar al resto del equipo y para liderar de una manera eficiente. 

Y, por otra parte, si tu equipo está motivado, se esforzará para alcanzar los objetivos. Lo que, en su conjunto, te llevará a alcanzar el éxito empresarial. 

¿Crees que hay aspectos más importantes para lograr el éxito empresarial? Cuéntanos. Te leemos en los comentarios.

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