¿Por qué no vas a conseguir tu objetivo profesional en 2018?

Liderazgo de equipos
junio 21, 2018

 

objetivo profesional

Plantear objetivos concretos y ser capaz de cumplirlos es sinónimo de éxito empresarial. Sin embargo, en este camino no todo es definir lo que queremos: para alcanzar un objetivo profesional también se requiere tu implicación y la de tu equipo de trabajo.

Mis objetivos están bien definidos, ¿por qué encuentro problemas para cumplirlos?

Definir un objetivo profesional es establecerlo de forma específica, medible, alcanzable, realista y encuadrada en el tiempo. Esto es lo que se conoce como método SMART. Sin embargo, muchas empresas tienen problema para conseguir uno o varios de sus objetivos a pesar de tenerlos claros y muy bien definidos.

En estos casos es importante abordar el problema de forma particular poniendo sobre la mesa cuestiones como si cada objetivo profesional está o no incluido en la agenda individual y global de trabajo, o si alguno de ellos requería cambios en los comportamientos rutinarios del equipo de trabajo y no hemos sido capaces de detectarlos.  De ser así, podemos encontrarnos con un problema de implicación de los empleados que dificultará que consigamos los objetivos que nos hemos propuesto.

¿Cómo consigo que mis empleados se impliquen para conseguir los objetivos de la empresa?

  • ¿Conocen los empleados cada objetivo profesional y su finalidad?
  • ¿Sabe cada empleado su papel y su contribución personal al plan global de la empresa?
  • ¿Tenemos claros qué cambios en hábitos, conductas o actitudes del equipo de trabajo implica cumplir nuestros objetivos?
  • ¿Disponemos de herramientas para que el equipo de trabajo aplique dichos cambios?

Respondiendo a estas preguntas conoceremos mejor cuál es el grado de implicación actual de nuestros empleados y podremos establecer soluciones para aumentarlo.

El objetivo final es que cada trabajador identifique los objetivos de la empresa con sus propias metas profesionales. Estos consejos pueden ayudarte a conseguirlo:

  • Define los objetivos para cada trabajo de forma consensuada entre superiores y colaboradores.
  • Motiva a tus empleados y dótales de los recursos necesarios para alcanzar cada objetivo profesional.
  • Revisa continuamente la checklist de objetivos, sus avances y logros, y analiza las desviaciones del plan.
  • Reconoce y recompensa los objetivos cumplidos.
  • Mantén un feedback continuo con el trabajador para conocer las dificultades que vayan surgiendo.

¿Qué ventajas tiene que los empleados se impliquen en la consecución de los objetivos de la empresa?

  • Los éxitos y fracasos son globales y de responsabilidad conjunta.
  • La evaluación del personal es más objetiva porque se basa en metas conseguidas.
  • Se promociona el trabajo en equipo aunque las responsabilidades de cada trabajador están claramente definidas.
  • Pueden obtenerse datos objetivos que ayudarán a tomar decisiones importantes para la organización.
  • El trabajador dispone siempre de la información necesaria para saber qué resultados se esperan de él y cuáles son las herramientas para conseguirlos.
  • Gracias a la evaluación periódica, el trabajador conoce su evolución profesional e identifica los objetivos de la empresa con sus propias metas profesionales.

Modelo de Kotter: 8 pasos de referencia para cumplir nuestros objetivos

Aunque cada caso es diferente, los 8 pasos del Modelo de Kotter sirven como referencia adaptable a la realidad de cada cliente. Estos pasos son:

  • Crear sentido de urgencia. O lo que es lo mismo, poner de manifiesto la necesidad de cambio para conseguir un objetivo profesional y que éste sea respaldado por toda la empresa.
  • Formar un equipo capaz de liderar los cambios necesarios para cumplir nuestros objetivos.
  • Crear una visión única y clara de cada objetivo profesional. Así, cada trabajador entenderá su papel y qué se espera de él en este proceso.
  • Comunicar los objetivos. El equipo que dirige el cambio debe difundir las metas profesionales de la empresa de forma frecuente y efectiva.
  • Identificar obstáculos para superarlos. Llegados a este punto, es fundamental identificar a las personas reticentes al cambio, ayudarles a comprender por qué éste es necesario e informarles de cuál es su papel para conseguirlo.
  • Asegurar triunfos a corto plazo. Las metas laborales a corto plazo son alcanzables, tienen poco margen de error y favorecen la implantación de la cultura de cambio en el seno de la compañía.
  • Crecer sobre el cambio. Revisar cada objetivo profesional cumplido y analizarlo de forma positiva motiva al equipo y mantiene su espíritu de innovación.
  • Fijar el cambio en la cultura corporativa de la empresa. Divulgar cada objetivo cumplido, apostar por perfiles profesionales que faciliten nuestros objetivos o recordar a cada miembro del equipo su papel en los casos de éxito facilitará que conseguir objetivos se asuma como parte de la filosofía de la organización y de sus trabajadores.

Adaptar el Modelo de Kotter nos ayudará a generar compromiso e implicación de los empleados a través de la comunicación y la planificación de objetivos, por una parte, y de la motivación del equipo, por otra. Con ellos podremos transformar los puntos de vista de los trabajadores, tomar el pulso a las emociones del equipo, desaprender hábitos, generar prioridades y cambios de comportamiento, introducir flexibilidad y seguridad en el entorno laboral o preparar al líder para estar al frente del proceso de cambio. Estas acciones permitirán a cualquier empresa alcanzar sus objetivos de manera más eficaz.

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Ana Herrero

Socia Directora Andalucía y Experta en acompañamiento directivo