¿Cómo afecta el post estrés en perfiles profesionales en vacaciones?

Gestión del cambio
septiembre 11, 2018

Las vacaciones son el momento idóneo para descansar y recuperarnos física y mentalmente del estrés acumulado a lo largo del año. Sin embargo, afrontar este periodo no siempre es fácil, sobre todo si no conseguimos “desconectar” del todo. En este artículo sobre el post estrés laboral te damos algunas pautas para que pases una vacaciones tranquilas y vuelvas al trabajo con las fuerzas renovadas.

¿Qué es el estrés?

Existen múltiples definiciones del estrés, aunque en este caso aceptaremos dos: el estrés como “la respuesta inadecuada del organismo a determinados estímulos externos” o como “la percepción que el individuo tiene de la realidad”.

En ambos casos, lo que tenemos claro es que en nuestro día a día nos enfrentamos a multitud de estímulos de todas las clases y que nadie nos enseña cómo convivir con ellos. De ahí que la gestión de los mismos no siempre sea un camino de rosas. Es más, la complejidad de estos estímulos en formas e intensidades hace que muchas veces no seamos capaces de resolver los conflictos asociados a ellos de forma satisfactoria, que se vayan acumulando y que, a la larga, perdamos nuestra capacidad de respuesta positiva.

Las 10 señales del estrés

Estas diez señales nos indican que estamos sufriendo un proceso de post estrés:

  1. Falta de concentración en temas simples, desgaste intelectual, inapetencia y descuidos frecuentes.
  2. Dificultad de recuperación física y agotamiento constante ante situaciones como levantarse de la cama por la mañana.
  3. Descenso del rendimiento intelectual o físico asociado a una tristeza constante (estado depresivo) y a la dificultad de expresar los sentimientos.
  4. Fatiga sexual, descenso del deseo, dificultades en la erección y el orgasmo.
  5. Nerviosismo, exceso de actividad, ansiedad, angustia e impaciencia. Estos síntomas se transforman en una descarga de tensión, muchas veces desmesurada, ante estímulos poco importantes.
  6. Insomnio, que produce falta de descanso que agrava la situación de cansancio e irritabilidad.
  7. Problemas digestivos como acidez de estómago, indigestión o digestiones difíciles.
  8. Aparición de tics y/o movimientos involuntarios causados por la inquietud y el nerviosismo creciente.
  9. Dolor de cabeza habitual.
  10. Dolores en espalda y cuello.

¿Tengo estrés laboral?

Estresarse durante las vacaciones aumenta los síntomas descritos en el apartado anterior y te impide descansar y relajarte. Desde Montaner & Asociados te invitamos a que contestes a estas preguntas para identificar el origen de tu estrés y ponerle freno cuanto antes.

  • ¿Sueles impacientarte si las cosas suceden lentamente?
  • ¿Tu puesto de trabajo exige objetivos altos?
  • ¿Te cuesta delegar?
  • ¿Sientes culpabilidad cuando algún día te has relajado sin hacer nada en el trabajo?
  • ¿Tienes que hacer varias cosas a la vez?
  • ¿Pierdes la calma con frecuencia?
  • ¿Sueles hablar y comer de forma rápida?
  • ¿Buscas excusas para no hacer actividades de ocio y preferir el trabajo?
  • ¿Te cuesta decir no?
  • ¿Sueles llevarte trabajo a casa?
  • ¿Eres competitivo/a?

Si tu respuesta a un porcentaje alto de estas preguntas es que sí, posiblemente estés pasando una situación de post estrés relacionada con tu trabajo y, si no pones remedio, éste continuará también durante tus vacaciones.

7 consejos para evitar el estrés durante las vacaciones

Las vacaciones son un buen momento para comenzar a superar tu estrés. Desde Montaner & Asociados te damos algunos consejos para hacerlo.

  1. Asume que la responsabilidad del estrés es tuya. Tú debes identificarla, tú debes saber cómo te afecta y tú debes ponerle remedio.
  2. Mentalízate de que estas vacaciones van a ser un punto de inflexión en tu vida a nivel profesional y personal.
  3. Intenta ordenar tus asuntos de trabajo y dejarlos solucionados para que no te molesten durante tus vacaciones. No tengas miedo a delegar.
  4. Aprovecha para romper rutinas que intensifican tus momentos de estrés. Algunos ejemplos prácticos son:
    • No te levantes a la misma hora que cuando vas a trabajar.
    • Restringe el tiempo de uso del móvil. Dicho e otra forma, intenta vivir “más en directo” y “menos online”.
    • Varía tus horarios de comidas y no tengas miedo a darte un capricho entre horas.
    • Cambia tus hábitos “vacacionales”: si siempre has leído pasea, y si siempre has paseado, lee.
    • No planifiques tu día a día. Intenta vivir el momento e improvisar.
    • Aprovecha para aprender a relajarte.
  5. Intenta ser positivo ante situaciones diarias. Disfruta de la compañía, de las conversaciones o de contemplar un paisaje. Cualquier pequeño detalle puede servirte para olvidarte del estrés.
  6. Introduce el humor en tu vida. Películas, teatro, libros, reuniones con amigos… Cualquier excusa puede ser buena para bromear y reír, incluso de uno mismo.
  7. Al final de las vacaciones, haz un balance y recoge todas las buenas experiencias que has vivido y cómo te han hecho sentir.

Seguramente, estos consejos te ayudarán a liberarte de la tensión y del estrés y, poco a poco, buscarás repetirlos en tu vida cotidiana. Desde Montaner & Asociados esperamos que estas pautas te ayuden a disminuir tu estrés y a coger fuerzas para tu vuelta al trabajo. ¡Felices vacaciones!

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Ana Herrero

Socia Directora Andalucía y Experta en acompañamiento directivo