Ser directivo de una empresa, ¿por dónde comenzar?

Liderazgo de equipos
julio 4, 2018

ser directivo de una empresa

¿Qué implica ser directivo de una empresa? ¿Cuál es su trabajo y en qué emplean su tiempo? ¿Qué habilidades directivas deben tener estos profesionales? Para responder brevemente a estas preguntas, podríamos decir que el trabajo de los directivos es “planificar, organizar, dirigir y controlar”. Sin embargo, esta definición es demasiado genérica e insuficiente. Por eso a continuación intentaremos explicar más detalladamente qué es y cuáles son las funciones del directivo.

¿Qué implica ser directivo de una empresa?

El directivo es el profesional que “asume la responsabilidad de facilitar que el conjunto de personas que forman la empresa alcance de forma satisfactoria los objetivos establecidos”. Dicho con otras palabras, es un profesional cuya misión consiste en “hacer-hacer” para conseguir unos objetivos empresariales.

El directivo sólo puede realizar su trabajo con el apoyo de un equipo al que debe inspirar y con el que debe colaborar para conseguir los objetivos empresariales previamente definidos.

¿Cómo llegar a ser directivo de una empresa?

Los directivos parten de unos conocimientos especializados a nivel técnico o profesional, ya que ocupan un puesto de máxima responsabilidad. Además, dentro de los requisitos para ser directivo de una empresa también tienen peso la experiencia y las técnicas de dirección adquiridas previamente y que se convierten en indispensables para poder desempeñar sus funciones.

Para ser directivo de una empresa también es necesario disponer de habilidades directivas y de capacidad de liderazgo empresarial para conocer y controlar el ambiente en el que desenvuelve la organización y en el que influyen cambios en la empresa, conflictos, motivación, poder y política.

¿Cuáles son las funciones del directivo de una empresa?

El directivo es la persona encargada “formalmente” de la unidad organizacional. Esta autoridad formal le confiere un estatus especial dentro en la estructura de la empresa ante funciones interpersonales, informativas y de decisión.

Funciones interpersonales

Ser directivo de una empresa está íntimamente relacionado con el establecimiento y mantenimiento de relaciones interpersonales dentro y fuera de la organización. Entre las funciones del directivo a este nivel destacan:

  • El directivo como cabeza visible y enlace. Como consecuencia de su actividad formal, ser directivo de una empresa comporta representar a la organización en actos o formalidades de naturaleza “ceremonial”.  El directivo también conecta a su organización con el entorno y reúne una amplísima gama de contactos con miras a mejorar la posición de la organización.
  • El directivo como líder. Entre todos los objetivos directivos de una empresa siempre destaca uno sobre el resto: integrar las necesidades individuales y los objetivos de la organización. La autoridad dota al directivo del poder y del liderazgo empresarial necesario para liderar este cambio eficientemente.

Funciones informativas

Las funciones del directivo de una empresa a nivel informativo van encaminadas a la adquisición, recuperación y transmisión de información positiva y útil. Dentro de estas funciones del directivo, distinguimos tres niveles:

  • El directivo como detector de información. Ser directivo de una empresa implica buscar información para provocar cambios, identificar problemas y oportunidades, y ampliar conocimientos. Además, el directivo debe disponer de esta información externa e interna para su difusión y para la toma de decisiones.
  • El directivo como difusor de información. Su acceso especial a la información permite al directivo de la empresa desempeñar la difícil función de difusor de la información externa al interior de la empresa.
  • El directivo como portavoz de información. En su condición de autoridad formal, el directivo se ve obligado a hablar en nombre de la organización.

Funciones de toma de decisiones

Uno de los trabajos más importantes que hace un directivo es participar en el proceso de determinación de estrategias y en la toma de decisiones para la empresa.

  • El directivo como promotor. Puesto que el directivo dispone de información privilegiada interna y externa, ante un problema o una oportunidad decide lo que es mejor para que su organización emprenda una acción a fin de mejorar la situación existente.
  • El directivo como gestor de anomalías. Un acontecimiento imprevisto puede precipitar una anomalía que, si no se soluciona durante largo tiempo, puede desembocar en una crisis. Ser directivo de una empresa implica actuar antes de que la situación sea crítica y prever las consecuencias de cada acción emprendida por su organización.
  • El directivo como asignador de recursos. Otra de las funciones del directivo de una empresa es la supervisión del sistema por el que se asignan los recursos de la organización. La asignación de recursos implica dos elementos esenciales: la programación del tiempo (priorizar según los intereses de la organización) y la programación del trabajo (es decir, determinar lo que hay que hacer, quién lo hará y a qué estructura deberá recurrirse).
  • El directivo como negociador. Puesto que sólo él dispone de la información central que las negociaciones importantes exigen, el directivo es la única figura de la empresa que puede comprometer y negociar “en tiempo real” los recursos de la organización.

En resumen, el objetivo primordial del directivo de la empresa es siempre asegurar que la organización cumpla con sus objetivos, concebir y mantener la estabilidad de las operaciones, hacerse cargo de determinar estrategias, y controlar los cambios producidos en su entorno.  Para poder realizar este trabajo, el directivo debe tener claras cuáles son sus funciones.

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Ana Herrero

Socia Directora Andalucía y Experta en acompañamiento directivo