Tendencias en la promoción interna en las organizaciones

Tendencias
noviembre 5, 2018

La promoción interna es un proceso de selección personal en el que los candidatos son trabajadores de la propia organización. Este modo de selección, que podemos equiparar con un “ascenso”, puede ser muy beneficioso tanto para los empleados como para los empleadores.

El auge de las promociones internas: ¿por qué ha triunfado esta fórmula para la mejora de empleo?

La crisis económica que marcó el final del pasado decenio jugó un papel fundamental en el auge de la promoción interna. A lo largo de este periodo, se extrapoló al mundo empresarial la cultura del low cost que previamente se había expandido en el día a día de la sociedad y, desde entonces, las compañías empezaron a contratar más por menos, disminuyendo los recursos destinados a la selección de personal.

Sin embargo, este mismo contexto también propició, como contrapartida, una nueva apuesta de las compañías por la promoción interna.

2014 fue el primer año en el que la promoción interna repuntó: lo hizo claramente al alza permitiendo que cada vez más empresas apostaran por cubrir puestos vacantes con los mejores profesionales “de la casa”. Las cifras hablan por sí solas: en aquel ejercicio, apenas un 27% de las compañías optó por ampliar su plantilla. El resto, lo hizo promocionando a sus propios empleados.

Beneficios de la promoción interna

El auge de la promoción interna no se debe únicamente al contexto: ésta puede aportar muchos beneficios a la organización, sobre todo a la hora de fidelizar a los trabajadores, algo importante independientemente del tipo de empresa y del escenario económico. Por eso sigue siendo una tendencia al alza dentro del conglomerado empresarial.

Antes de iniciar este proceso, la empresa debe realizar una evaluación previa de su capital humano para conocer el perfil de cada uno de sus trabajadores. Esto facilita un proceso de selección ágil, rápido y objetivo.

Otras de las ventajas de la promoción interna para las empresas son:

  • Adaptación rápida. Un trabajador que obtiene un ascenso conoce el funcionamiento de la empresa y es parte de su cultura organizacional. El proceso de adaptación a su nuevo puesto será mucho más rápido.
  • Reducción de la rotación empresarial. La imposibilidad de crecer dentro de una empresa es una de las principales causas de la fuga de talentos. La promoción interna es una herramienta de captación y fidelización muy importante.
  • Ahorro de recursos. La selección de personal por promoción interna es más barata que un proceso que empieza desde cero. La empresa debe invertir menos recursos en selección, capacitación del empleado, pruebas de aptitud, entrevistas, etc.

Algunos de los beneficios de la promoción interna para los trabajadores son:

  • Motivación. La promoción interna transmite a los empleados un mensaje claro: los esfuerzos obtienen recompensa. Bajo esta filosofía, los trabajadores se sienten más cómodos y asimilan esta fórmula de promoción laboral como un reconocimiento a su trabajo y como una inversión a nivel personal.
  • Nuevos retos. Ofrecer a los trabajadores la opción de promocionar de manera interna no es sólo una mejora de empleo: también es una oportunidad para enfrentarse a nuevos retos profesionales.
  • Aumento de la productividad. Una mayor satisfacción laboral y una mayor confianza en la organización se traduce en más productividad: los trabajadores se sentirán parte de una empresa en continuo crecimiento y se mostrarán más comprometidos con ella y con su trabajo.

¿Debe ser la promoción interna un imperativo a nivel empresarial?

La promoción interna aumenta las posibilidades de éxito de la relación contractual entre empleado y empleador: la dirección aumenta la responsabilidad en un profesional en el que ya confía por lo que es menos habitual que surjan sorpresas o decepciones respecto a la persona elegida.

Sin embargo, y a pesar de sus múltiples beneficios, la promoción interna no siempre es garantía de triunfo: todo depende de el criterio organizativo y de la estrategia de cada entidad. De hecho, la fórmula también presenta algunos inconvenientes, entre ellos:

  • Limitación de las candidaturas.
  • Imposibilidad de atraer nuevos talentos que aporten nuevas perspectivas, ideas y metodologías.
  • Riesgo de generar un mal clima de trabajo si el proceso no es transparente o es demasiado competitivo.
  • Necesidad de crear una cobertura para cubrir una nueva vacante (la del candidato que ha obtenido el ascenso).

Por otra parte, la promoción interna, aún siendo beneficiosa, debe estar en consonancia con otras prácticas (formación, política retributiva, evaluación anual, etc.). Si el conjunto de todas ellas no está armonizado bajo una política de RHH clara y definida, puede convertirse en un foco de conflictos difíciles de sofocar.

No obstante, conviene que cada compañía diseñe y ejecute un plan específico para conseguir el equilibrio entre promoción interna y atracción del talento exterior. Para ello, es básico que los departamentos de recursos humanos, los partners externos y los directos de las empresas muestren la capacidad e interés por mantener y promocionar a sus mejores profesionales sin renunciar a las oportunidades que ofrece un mercado cada vez más global y más cambiante para atraer nuevos talentos.

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Geni Capdet

Socia Directora en Navarra y experta en Gestión del Cambio